


La dificil época de la postguerra iba quedando poco a poco atrás. La ciudad de Barcelona, como tantas otras del Estado, se esforzaba por recuperar una normalidad perdida con la confrontación bélica y los cambios en su fisonomía se sucedían, dando lugar a la aparición de nuevas periferias urbanas, integradas en muchos casos por una población fundamentalmente inmigrante y obrera. Una de estas periferias emergentes se situó alrededor del parque del Turó de la Peira, un frondoso pinar que constituye el parque más antiguo y natural del actual distrito de Nou Barris, uniendo su población a la ya existente en la zona, la del popular grupo de las Casas Baratas.
Corría el año 1.951 cuando un grupo de amigos que iban juntos al colegio “Ramiro de Maeztu”, situado al pie de la montaña del Turó y las Casas Baratas, decidieron hacer realidad una pasión común: la de jugar al fútbol. Pasión que compartían en la calle, haciendo un balón con trapos y siendo el terreno de juego cualquier esplanada, pues en aquellos años, por la zona del Turó de la Peira, había muchos descampados. De esta forma, un 25 de marzo de 1.951, unos cuantos valientes, cuyos nombres han pasado por derecho propio a la historia del fútbol modesto catalán, llamados José Pesquer, José Serrano, Martinín, Arbolí, Martínez, Guillén, Nando, Juan Selma ”el chato”, Andrés García, Tuni, Mestres, Mateu, Antonio Vergara, Paquito, Ignacio, González, Fernando, Julio y Tato, decidieron fundar un club de fútbol. Le pusieron por nombre C.D. LA PEIRA y la indumentaria escogida fue camiseta blanca, con una franja diagonal verde y pantalón azul. La sede social se instaló en el Pº. de Urrutia, 87 (posteriormente ésta se trasladó a la calle Riells, 29). La Junta Directiva quedó formada por: Presidente D. Antonio González Amigo, Vicepresidente 1º D. José Sierra y Vicepresidente 2º D. Manuel Navalón.

Paquito González, José Pesquer, Antonio Vergara y Jordi Pesquer. Los tres primeros fundadores del C.D. La Peira, haciendo los primeros pinitos como futbolistas.
Los principios, no podía ser de otra manera, fueron difíciles, pues tanto el material deportivo necesario para la práctica del juego, como los gastos de los partidos tenían que salir del bolsillo de los propios jugadores, pero el esfuerzo valía la pena, ya que habían conseguido convertir en realidad lo que empezó como un sueño de juventud.
Primer carnet de jugador, tras la fundación del C.D. La Peira en el año 1.951
Los partidos que disputaban eran amistosos, así como algún que otro torneo y se jugaban en distintos campos, como el de “La Familiar” (actual campo del C.F. Damm) y el del “Nilo” (ya desaparecido), que estaba entre la calle Alcudia y el Pº. de Borbón.
En la foto, año 1.952, aparece el primer equipo, jugando en el campo de La Familiar (actual campo de la Damm). Se ve un grupo muy joven, integrado por los Pesquer, Serrano, Marinín, Vergara, Paquito, Celma I, Celma II, Martínez, García, Tuni, Mestres, Mateos, Ignacio, González, Julio, Fernando y Tato.
Primera foto del C.D. La Peira en el
Campo Municipal del Horta, en el año 1.952.
La foto es de 1.954. En ella podemos ver a algunos jugadores, directivos y a Diego Delgado, conocido cariñosamente por “Diego”, que permaneció en el Turó de la Peira durante casi 50 años hasta que, debido a la edad, lo tuvo que dejar. También podemos ver al Presidente y Vice-presidente D. Antonio González y D. José Sierra, respectivamente.
Así fueron transcurriendo los primeros tres años de vida del club, hasta que para la temporada 1.954-55, se federaron por primera vez en un Campeonato, que se llamaba Consejo Diocesano de los Jóvenes de A.C.E. “O.A.R.”. Esa misma temporada se conquistó el primer título “oficial”, quedando campeones de grupo. Asimismo, se nombró al jugador José Pesquer como integrante del equipo ideal de la competición. Estuvieron participando en “O.A.R.” hasta el año 1.957.

Carnets del carismático jugador José Pesquer, pertenecientes al campeonato de la O.A.R., en el que participaba el C. D. La Peira. El fue el primero de la saga en la entidad, antes que vinieran sus tres hermanos y un sobrino.





