Con un planteamiento bastante nuevo por numerosas bajas, ya de por gripe u otras enfermedades, debutaron en liga hasta 3 de nuestros nuevos chicos en el equipo, otros 2 con 39 de fiebre y la verdad es que sus papeles fueron bastante correctos. El equipo en general comenzó el partido con una sensación de inseguridad e incomodidad, queriendo tener el balón, pero con poca fluidez. No conectábamos entre nuestras tres líneas de juego como de costumbre y eso generó una ablancha de los visitantes a la hora de atacar consiguiendo muy temprano el 0-1. En la siguiente jugada directa por nuestra parte, entre varios toques conseguimos el empate. Seguimos errando en la salida de balón mientras los visitantes buscaban siempre desde atrás con balón largo a sus tres rapidísimos puntas, y en sus aciertos consiguieron adelantarse 1-2. Poco a poco fuimos cambiando nuestra manera habitual intentando encontrar más directamente a Christian, Joel y Roger, pero la defensa visitante cortaba una tras otras llevándose siempre los rebotes a favor. En una nueva ocasión de los visitantes consiguen el 1-3 que nos complicaba mucho el encuentro.
Nos fuimos al descanso; lo importante fue seguir intentándolo y no tirar la toalla, y así fue, ya que en la reanudación marcamos muy temprano el 2-3. Trinidad seguía buscando nuestra portería y, entre indecisiones, sentenciaron de nuevo con dos tantos más, 2-5. En una de las pocas que Christian pudo ganar a la defensa por fuerza y velocidad, marcamos el 3-5. Posteriormente, una nueva ocasión de nuestro 9, yéndose de rival tras rival y del portero, cuando sólo tenía que empujarla, incomprensiblemente se va fuera, otra más que pudo cambiar el ritmo del partido. De ahí en adelante, los visitantes, simulando todo tipo de lesión, esperando que el árbitro mirase para tirarse al suelo, se perdío un tiempo muy grande. No quisiera equivocarme, pero creo que fueron 20 minutos los jugados con el balón rodando en la segunda parte. Increpancias y comentarios ofensivos fueron lo que nuestros chicos escucharon cuando intentábamos tener el balón y se acercaba un jugador rival, sin dejar atrás las segadas a destiempo intentando cazar a Joel y Christian cuando se escapaban por velocidad. Se llegó al final con un enfado interior en general por las circunstancias, pero lamentablemente, ésto es lo que hay si el señor que dirige el juego no pone límites y orden.
Perder alguno o más partidos, se tenían que perder, es normal, ésto es un deporte, pero duele más cuando es de esta manera.
Tal y como le dije al equipo, lo importante es que hemos podido estar ahí, aunque las cosas no hayan salido bien; lo hemos intentado jugando, pero no ha podido ser; sólo es un partido de los muchos que nos quedan.
¡¡Ánimo chicos!!
Crónica: Juanka




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